El arróz al horno (arròs al forn) es un plato típico valenciano de origen popular que se elaboraba a partir de las "sobras" del "putxero" y se cocía al horno como su nombre indica. Ah, y para que salga estupendo, debe hacerse en cazuela de barro ;)
Aquí traigo la receta de mi casa. Esta receta es "especial" porque tiene un par de variaciones respecto a la receta original (esta última puede encontrarse en internet muy fácilmente).
Las diferencias son, que yo sepa, que no se ponen zanahorias (pero mi hija es una conejita adicta y lo quiere así), que se hace con costillas de cerdo, también (pero a mí no me gustan...) y que nosotros solo le ponemos una morcilla (solo se la come el papi).
Ingredientes para 4 personas:
- 4 ó 5 longanizas frescas.
- 1 morcilla.
- 1 cabeza de ajos.
- 1 tacita de tomate triturado.
- 1 tomate natural entero.
- 350g de arróz.
- 1 bote de garbanzos.
- 1 patata grande o dos pequeñas.
- 2 zanahorias.
- 750ml de caldo de cocido.
- Aceite, sal y pimentón dulce.
- Azafrán o colorante (opcional).
Precalentamos el horno a 200º.
Sofreímos las longanizas cortadas a trocitos. Y luego las reservamos en la cazuela de barro (se supone que se hace inicialmente en la cazuela de barro... pero a mí no me funciona muy bien con la vitro...).
Con el mismo aceite, sofreímos la patata cortada en rodajas y un par de dientes de ajo. Al terminar, reservamos también en la cazuela de barro junto a las longanizas.
De nuevo, en el mismo aceite, sofreímos el tomate triturado y le echamos un poco de sal y un poco de pimentón dulce.
Cuando ya lo tenemos, le echamos el arroz y lo removemos para que se impregne bien.
Juntamos todos los ingredientes en la cazuela de barro y ponemos a hervir, en la misma sartén que hemos utilizado para freír, el caldo de cocido al que le añadiremos sal al gusto y azafrán si os gusta que el arróz salga amarillito.
Una vez empiece a hervir el caldo, lo echamos en la cazuela de barro junto al resto de ingredientes. Y en este punto es cuando yo le añado los garbanzos, las zanahorias peladas y cortadas por la mitad y la morcilla (se suele sofreír con el resto de la carne, pero a mí no me gusta que se deshaga). Se corta el tomate entero a rodajas y se pone por encima. También cortamos la base de la cabeza de ajos y la colocamos en el centro.
Finalmente, lo metemos al horno unos 40 minutos. Pero como cada horno es un mundo... debemos sacarlo cuando se haya absorbido el caldo y esté la superficie doradita. Y ¡a disfrutar!
Este, concretamente, estuvo "de muerte". Pero vaya, es que aquí nos pirra este arróz.